La Presencia YO SOY que es la expresión de Dios individualizado, es la manifestación de Dios mismo.
Este Dios individualizado proyecta una partícula de sí (siempre en los planos espirituales) es decir que salió de El, ese es el Unigénito. Es el único Hijo de ese Dios Individualizado. Cada Presencia tiene esta proyección de sí mismo y es conocida como el Yo Crístico, algunos le llaman El Yo Superior, que en la lámina está en el medio.
Cuando el ser humano desencarna, su alma vuelve a su Cristo individual o Yo Superior, a esperar su próxima encarnación.
Aparece entre la Divina Presencia de Dios y el hombre, (el que está en la parte inferior) su nombre es Cristo, proviene del griego Cristos, que significa ungido, se quiere significar ungido con el Espíritu Santo, porque es una parte de Dios y contiene el Espíritu Santo, es un foco con un estado de consciencia que puede y tiene que conquistar el hombre en su Trayectoria de Evolución y en el trayecto de su reintegración al Padre, cumpliendo la Ley de Círculo que dice que los extremos se juntan, a través de las iniciaciones, hacia la conciencia Crística. En la gráfica aparece con la figura de Jesús,.
Se optó por esta figura para que por asociación del hecho que el Maestro, muy conocido en occidente, elevó si Consciencia, dejando atrás la conciencia humana y conquistando la conciencia Crística ascendiendo a los planos superiores.
Por eso el Maestro decía que para llegar al Padre se tenía que pasar por él, por el Cristos, no por Jesús. El demostró con su acto que el hombre lo puede Ser, pero hay que hacer una imitación de Jesús.
A partir de este ritual iniciático de Jesús los humanos para identificarlo en su categoría espiritual, lo llaman Jesucristo.-
En el plano terrenal o humano decimos: Fulano doctor; Mengano arquitecto; Sultano ingeniero, porque ellos cumplieron con las condiciones inherentes a esos rituales. Supuestamente la tesis que presentan es un ritual de la iniciación.
El acontecimiento que el humano llegue a conquistar con su esfuerzo la consciencia Crística, se conoce como la boda alquímica. Instante en que el hombre ha transmutado toda su conciencia humana en Divina.
También aparece en la lámina la paloma que baja y que simboliza la llegada del Espíritu Santo que unge al hombre.
Esta Divina Presencia "mora" normalmente a unos veinticinco metros de nuestra cabeza, pero en momento en que uno entra a vibrar negativamente, ya sea en situaciones de ira, o cuando establecemos nuestro modo de vivir en pensamientos y sentimientos negativos, actividades viciadas, de deshonestidad, las personas que estimulan sus cuerpos y mentes a través de la ingestión de sustancias impuras, los que desperdician insensatamente la vida presente que Dios le dio en la búsqueda constante del placer, la concupisciencia y hemos creados ese estado de conciencia porque hemos entrado en la baja frecuencia vibratoria que el SEÑOR rechaza; entonces es cuando esta Presencia se aleja hasta unos doscientos cincuenta metros de altura.





